El hilo de media se corre a velocidad vertignosa, se desgarra entre las piernas la esperanza y la vida discurre atroz y perdida en un laberinto de espejos rotos.
El hilo que se entreteje por las misteriosas hiladoras del destino hace nudos en mi entrecejo y en los ojos lapidados y destrozados por las mentiras que revientan en mi cara, viro la mirada y me sumerjo en un pozo sin fondo.
El hilo me sostine con la fragilidad su beta de plata, la corriente cósmica que lo recorre me mantiene a salvo de los abismos de turbia mente en los cuales oscilo, desprende pequeños trozos de infinito al meseserse como péndulo entre la alegría y la tristeza.
El hilo en el que tiendo mis trapos sucios, mis errores, mi pasado pesado y húmedo, oloroso de jabón chiquito y placeres al alba, se hace densa la carga y se pandean las ilusiones , las esperanzas de tiempos que no vendran.
El hilo de la vida se retuerce, se enrreda en los misterios de las pasiones, de los amores que se retractan de la perpetuidad que se rien de la miserable suerte de los amantes condenados en ataduras invisibles, en heridas que nuca dejan de doler y nunca llegan a sanar.
jueves 17 de febrero de 2011
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