viernes 28 de mayo de 2010

Plenilunar

Plenilunar

Cuanda la luna se crece despiertan mis intintos de lobo adormilado por tu ausencia y aullo al disco de plata buscando entre sus crateres las huellas de tus pasos, busco también en la cara oculta tu guarida, ¿A donde has escapado? ¿Dónde te has metido? y esos días sin luna ando de vida sensata, pienso lúcido y recuerdo entonces las interminables esperas en casa y las noches prohíbidas a tu lado, los fines de semana en otros brazos y los cuencos vacíos de mis ojos muertos extrañandote.

La luna siempre amiga y siempre amante, baña mis noches en la nostalgía y la melancolía, corro para no caerme, camino por sendero de incertidumbre encontrando en otros labios y otro cuerpos cariño que no reconozco, mi existencia entonces, se a vuelto una sucesión de noches de locura lunar y días de sensatez y mesura, de hacerle caso a la razón y al instinto mientras mi corazón esta perdido y medio muerto agonizando en las fauces de una criatura de la noche, de un duende que me ha robado el amor y lo a metido detras del arcoiris.

Te extraño y lo peor no es extrañarte, es oirte, y caer, volver a acariciar sueños y un futuro que no deseas junto y entonces, cuando acepto, cuando cedo, cuando apechuga de nuevo me das portazo con silencio, otra vez tu ego se fortalece mientras mis tardes se vuelven recuerdos vibrantes y en mis noches me acuesto al alba sobreviviendo a mis deseos de llamarte y oir tu voz.

Lo bueno de todo esto, lo mejor de todo esto, es que entra en una normalidad absoluta, en un estado de gracia, donde ya solo me rio y no altero mi conciencia, solo dejo llegue y se vaya la tristeza, ya habra un mañana sin que me duelas, pasaran los días y te diluiras como la gota de tinta en una cubeta de agua, será entonces una recuerdo de anilina en mis ojos grises, grises como de luna llena.

Tus brazos rodean otros cuerpos y duermes atado y asido con fuerza a la utopia de un amor superfluo, del engaño del santo perverso, de las cadenas invisibles de la conveniencia y la costumbre, es una coraza fortuita, una armadura de automentirte, perderte en su olor tan distinto y añejo, como cada luna llena recordaras mi nombre, mis ojos, sentiras que yo no son tuyos aún si te reflejas en ellos.

1 comentarios:

✖Rebeca✖ dijo...

No se si la luna te despierta al lobo adormilado pero si que te hace escribir cosas preciosas.
saludos ^^