jueves, 11 de noviembre de 2010

El pasado

El pasado es la trampa que revuelve mis entrañas, es el breve espacio en que entrecorto mi respiración, no te tengo, no me tienes, soy de otro y tu eres del mundo, las naves quemadas en la playa me impiden volver, el tiempo ha pasado y no perdona, las mareas turbulentas han inundado las marismas y los viejos puertos enmohecidos, el viejo faro que alumbraba el camino del retorno hoy muere en la oscuridad, su espejo esta roto, sus escaleras derruidas, no soy más infeliz de lo que era antes, nuevos bríos y brotes florecen en mis adentros, tu mirada lejana y destructiva no atraviesa mis murallas de árboles de roble, nada se ha perdido, solo se a tranformado, el pasado vuelve e irrumpe como viento que se cuela una fría noche de invierno, las noticia es que antes me helaban los píes y la bocanada de aire que constreñia mis pulmones se petrificaban en hielo, hoy en cambio, una fojata a viva mi calor y una frasada me cubre las extremidades ya no hay frío, mi pecho se inunda de aire tibio y se ensancha en noches de luna llena, ya no aullo al pasado pues ladro al presente, triste tema es el ayer que muchas veces nos confunde, fuerte reto es el hoy que nos atañe y esperanza terca es el futuro que en este momento construimos.

El pasado es pesado y en el pasado debe reposar.

lunes, 7 de junio de 2010

La vida vacia de un seductor lleno de historias

Me dicen que estoy vacio, vació de una costilla a otra, que no tengo corazón, solo ansias sexuales, solo un instinto devorador de almas, soy un marco propicio para encerrar la calamidad, bebo los cuerpos fragíles de los efebos con sus cinturas breves y sus falos tiesos, me deslizo por su piel juvenil, elastica y vital, suave y lígera, como del amaranto de si ingenuidad y la sustituyo con la semilla putrefacta de lasicivia en mi aliento, penetro sus cuerpos y sus almas, libo sus ingles y me alojo tan cerca de su corazón que me convierto en parasito de sus látidos, ese soy yo un seductor lleno de historias, de tardes de sauna en sábado por la tarde y persecuciones callejeras, de conquistas en las duchas del gimnacio y en las barras de los bares del centro, vivo la vida vacia es por eso que se llenarme de todo.

viernes, 28 de mayo de 2010

Plenilunar

Plenilunar

Cuanda la luna se crece despiertan mis intintos de lobo adormilado por tu ausencia y aullo al disco de plata buscando entre sus crateres las huellas de tus pasos, busco también en la cara oculta tu guarida, ¿A donde has escapado? ¿Dónde te has metido? y esos días sin luna ando de vida sensata, pienso lúcido y recuerdo entonces las interminables esperas en casa y las noches prohíbidas a tu lado, los fines de semana en otros brazos y los cuencos vacíos de mis ojos muertos extrañandote.

La luna siempre amiga y siempre amante, baña mis noches en la nostalgía y la melancolía, corro para no caerme, camino por sendero de incertidumbre encontrando en otros labios y otro cuerpos cariño que no reconozco, mi existencia entonces, se a vuelto una sucesión de noches de locura lunar y días de sensatez y mesura, de hacerle caso a la razón y al instinto mientras mi corazón esta perdido y medio muerto agonizando en las fauces de una criatura de la noche, de un duende que me ha robado el amor y lo a metido detras del arcoiris.

Te extraño y lo peor no es extrañarte, es oirte, y caer, volver a acariciar sueños y un futuro que no deseas junto y entonces, cuando acepto, cuando cedo, cuando apechuga de nuevo me das portazo con silencio, otra vez tu ego se fortalece mientras mis tardes se vuelven recuerdos vibrantes y en mis noches me acuesto al alba sobreviviendo a mis deseos de llamarte y oir tu voz.

Lo bueno de todo esto, lo mejor de todo esto, es que entra en una normalidad absoluta, en un estado de gracia, donde ya solo me rio y no altero mi conciencia, solo dejo llegue y se vaya la tristeza, ya habra un mañana sin que me duelas, pasaran los días y te diluiras como la gota de tinta en una cubeta de agua, será entonces una recuerdo de anilina en mis ojos grises, grises como de luna llena.

Tus brazos rodean otros cuerpos y duermes atado y asido con fuerza a la utopia de un amor superfluo, del engaño del santo perverso, de las cadenas invisibles de la conveniencia y la costumbre, es una coraza fortuita, una armadura de automentirte, perderte en su olor tan distinto y añejo, como cada luna llena recordaras mi nombre, mis ojos, sentiras que yo no son tuyos aún si te reflejas en ellos.

jueves, 20 de mayo de 2010

Azul

Corazón Azul

Llegaste a mi vida una tarde, como un gijarro de cristal con plomo en aquel cafe, en tu centro brillante una luz me impacta de frente e ilumina mis ojos.

Eres mi corazón azul, un colgante recuerdo luminoso de que aún hay fe, de que no todo esta perdido, que hay esperanza, que el amor se esconde de maneras misteriosas para luego explotarnos en la cara.

Yo me sentía muerto, cansado, perdido y el atronador sonido de tu voz, la humedad y las cascadas de aquel sitio profano y tus ojos tan intensos se posaron sobre mí aguardando sentir mi piel.

Recuerdo mis palabras al final de aquella oración lo bueno llega hasta al último, eres mi fínal feliz, quién lo diría que fuiste solo el principio de un espiral ascendente de ilusiones, de nuevos colores, de nuevas pasiones desbordadas en un día de abril.

Mi mejor regalo de cumpleaños, la más sicera sonrisa, una bebida Azul en los labios, un viaje hasta la locura, hasta otras tierras indomitas y esquivas, los terrenos antes inhertes de tu alma.

Azul celeste y sin que me cueste.

Azul ultramarino y con el alma de un niño

Azul índigo y mucho mejor de lo que digo

Azul claro como el rostro que desenmascaro

Azul Rey como testigo que eres mi nueva ley

Azul cielo como tus ojos blancos en deshielo.

Mi hombre azul, la verde esperanza, el amarillo de la belleza, el rojo de mi pasión, el naranja de la alegría, el rosa de los sueños y el morado de la nostalgía ante tu ausencia, eres Arcoiris y eres Azul, Azul, Azul.

lunes, 10 de mayo de 2010

Las caricias atoradas

Tengo un buen de caricias atoradas, son esquivas saetas que cruzan mis cielos limpios, buscan los diafanos bosques en tus ojos negros, extraño unas manos que molden mi cuerpo y lo estrujen con fuerza, vibrar al unisono como en la aturdidora sentella de tu voz.

Pienso en recorrer con mi lengua la espalda del universo, acariciar las estrellas y las constelaciones, las nebulosas y el hoyo negro, tatuar el denso humo con tintes de nostalgìa y anilina rosa y creer que hay màs despuès de los limìtes impuestos por mi comprenciòn.

Deseo con toda religiosidad deslizarme como una serpiente entre tus manos, reptar en tus sueños de manera sigilosa y sientas mi piel fria como el marmol tocando tus pies bajo sabanas de àlgodon egipcio, la retractil lengua que se dispara unos segundos para probar tus sabores y verte a los ojos con la mirada màs lasciva hasta que revienten tus calientes entrañas sobre mi pecho.

Inauditas son las horas lentas y cargadas de sopor y de cansancio y acaricio tu cabello como mi bien màs preciado, como mi vellosino de oro colgado del ramas de mis recuerdos de fin de semana, partidas las tardes y rotas las mañanas me refugio en las noches largas y oscuras, misteriosas, pendencieras, hechas de lìcor y tabaco.

Mi boca toca de a poco tus costados y te retuerces como larva asustada mientras mi lengua recorre los resquicios de las costillas y luego se gira en tu pezòn levantado, se gira en òrbitas como si fuese el sol y ella un planeta, mis labios se unen a ese pequeño cuerpo solar y lo lenguetean ligeramente, lo mordisquean con cuìdado y tenacidad, atrapan su luz, su calor y un jadeo enciende mis oidos de pasiòn.

Y solo te quiero a tì, a tus manos, a tus pìes, a tu torso y a tu rostro, a la naturaleza compleja e inquietante de tu mente, a la premisa dispersa y la promesa de lo que tus ojos me gritan, livo tu oreja, amaso tu cuello y me disuelvo como la àzucar en agua al tocar tu nuca.

Tengo caricias atoradas, palabras no dichas te quieros oxidados, te amos prohìbidos, cadenas pesadas e incursiones frecuentes a sìtios profanos, queriendo olvidar tu nombre, viajo miles de kilometros a parajes frìos o càlidos, vivo los dìas con los veraneantes, y pasan las noches y los dìas y los soles y las lunas, lo ùnico que permanece fiel es un recuerdo, es un corazòn àzul de cristal, congelado, frìo, inherte.